En los umbrales del siglo XXI, las profecías bíblicas, antes consideradas meras alegorías antiguas, emergen con sorprendente actualidad.
La historia, como un río profético que serpentea entre los siglos, parece desembocar en un destino anunciado desde hace milenios. Europa —cuna de la civilización de occidente: filosofía griega, derecho romano, del Renacimiento, de las reformas y de los grandes imperios— se perfila nuevamente como el epicentro del escenario final del mundo.
Las visiones del profeta Daniel y del apóstol Juan en el Apocalipsis dibujan una figura estremecedora: una bestia que revive, una mujer vestida de púrpura que cabalga montada en una fiera, y un líder híbrido, blasfemo, dotado de un poder político-religioso que someterá a las naciones.
Este ensayo, (adaptado) para poder compartir como artículo busca entrelazar estas figuras proféticas con los procesos históricos, culturales y geopolíticos de nuestro tiempo.
Con este texto analizaremos el resurgimiento (de la ceniza) de Europa como imperio, el rol del Vaticano como la nueva Babilonia, la figura del Anticristo —posiblemente un híbrido árabe-israelí de la tribu de Dan—, la instauración de un sistema de control total conocido como “la marca de la bestia”, para culminar con una cronología escatológica que anticipa el glorioso retorno de Cristo.
Todo lo que aquí se presenta no pretende ser una interpretación dogmática, sino una invitación a discernir los tiempos, -cómo los hijos de Isacar- a escudriñar las Escrituras y a entender que la historia no es un caos sin dirección, sino un escenario diseñado por el Dios soberano que anunció el fin desde el principio.
Europa, la bestia herida que revive
La Bestia en las Profecías de Daniel y Apocalipsis
“Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible, y en gran manera fuerte… y tenía diez cuernos.”
Daniel 7:7
“Y vi subir del mar una bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas… y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.”
— Apocalipsis 13:1-2
Ambas visiones coinciden en una imagen inquietante: una bestia con diez cuernos, que representa un sistema político y militar de dimensiones globales, surgido del antiguo Imperio Romano.
Esta bestia, herida de muerte, revive —una figura del resurgimiento final de Europa como poder mundial.
Europa de la crisis a la consolidación imperial
Tras las guerras mundiales, Europa optó por la integración: el nacimiento de la Unión Europea, el euro, el Parlamento común. Pero esta unión ha sido inestable. Y ha ido perdiendo peso globalmente.