Santo Domingo, 8 ene (EFE).- El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó este jueves que el índice de precios al consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0.84 % en diciembre 2025.
Esto, de acuerdo a un comunicado, explicado en gran medida por la combinación del impacto rezagado de las condiciones climáticas adversas sobre la producción de algunos rubros agropecuarios, que fueron afectados por las intensas lluvias incluyendo las asociadas a la tormenta Melissa, con una mayor demanda estacional de bienes durante la temporada navideña.
En ese sentido, el BCRD reportó que la inflación interanual medida desde diciembre de 2024 hasta diciembre de 2025 se ubicó en 4.95 %, permaneciendo dentro del rango meta establecido en el programa monetario de 4.0 % ± 1.0 % por 32 meses consecutivos, es decir, a lo largo de los dos años y ocho meses transcurridos desde mayo de 2023 hasta la fecha.
El órgano monetario indicó que la variación del IPC en el mes analizado se originó, principalmente, por los aumentos observados en el grupo Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, la cual explicó el 50.17 % de la inflación del referido mes.
Dentro de este grupo se destacan las alzas de precios del pollo fresco, artículo de alta ponderación en la canasta familiar, que vio afectado su ciclo de producción debido a las razones antes expuestas.
Adicionalmente, continuaron incidiendo los incrementos en los precios de los plátanos en sus distintas variedades, los ajíes y los tomates, cuyas plantaciones resultaron impactadas adversamente por los fenómenos atmosféricos.
En lo que respecta a la inflación subyacente, en el mes de diciembre esta se situó en 0.63 %, menor al aumento observado en el IPC general, lo que obedece a que el índice subyacente excluye bienes de consumo de alta volatilidad, como el pollo fresco y los plátanos. En ese tenor, la inflación subyacente interanual se situó en 4.85 %, también manteniéndose dentro del objetivo establecido por el Banco Central de 4.0 % ± 1.0 %.
Este último indicador permite extraer señales más claras para la conducción de la política monetaria, debido a que excluye algunos artículos que normalmente no responden a las condiciones de liquidez en la economía, como son los alimentos con gran variabilidad en sus precios, los combustibles y servicios con precios regulados como la tarifa eléctrica, el transporte, además de las bebidas alcohólicas y el tabaco.